Los establecimientos de cinco estrellas de la ciudad andaluza viven una temporada turística espectacular. Son los más beneficiados desde 2021. Registran ocupaciones elevadas, los precios han subido una media del 30% respecto a 2019 y las estancias se han alargado. En los hoteles de lujo de Marbella nada parece ir mal: viven una temporada turística espectacular.

«La pandemia generó una inercia muy positiva para los hoteles de lujo y los clientes se sintieron especialmente seguros. Y eso ha ido a más», subraya José Luque, presidente de Aehcos, la asociación hotelera de la Costa del Sol. Luque es también consejero delegado y director de Fuerte Group, el grupo familiar marbellí que cuenta con seis hoteles vacacionales y un complejo de apartamentos. En mayo de 2023 prevén reabrir su histórico hotel El Fuerte, situado en el centro de Marbella, que pasará de cuatro a cinco estrellas. Para ello invertirán 30 millones de euros.
La ciudad con mayor oferta
El número uno de Aehcos sostiene que Marbella ha sido un lugar especializado en hoteles de lujo y que se ha consolidado como la ciudad española, y una de las mayores de Europa, con más oferta en este segmento. Luque no cree que vaya a haber una moderación de los precios, aunque tampoco una subida. «Lo más lógico es que se mantengan en el nivel actual», precisa.
Marbella cuenta con hoteles de lujo muy consolidados que son una marca en sí mismos: el Gran Meliá Don Pepe, el Marbella Club, el Puente Romano (los tres en la Milla de Oro de Marbella) y Los Monteros forman desde los años sesenta el clásico cuarteto hotelero del más alto nivel. Son establecimientos que se han adaptado a los nuevos tiempos y siguen ofreciendo una propuesta premium.
Julián Cabanillas (Marbella Club): «2022 será mejor que 2021, que incluso superó a 2019». El mercado español es el que más ha crecido, y también el estadounidense. «El cliente ha cambiado de hábitos y se puede vivir el ambiente del lujo sin pretensiones. Para nosotros ha sido importante ajustarnos a los tiempos actuales manteniendo la esencia del pasado», indica Cabanillas.

El hotel está ahora al 96% de ocupación y cuenta con una plantilla de más de 500 personas, tras mantener el personal que tenía antes del confinamiento y complementar a sus trabajadores en ERTE para que pudieran salir adelante y mantener su «lealtad» a la empresa. Se pudo retener al 100% de la plantilla, ayudando económicamente a personas que debían haber empezado a trabajar en marzo de 2020 y que finalmente no pudieron hacerlo.
Cabanillas tiene como referente al conde Rudi, figura emblemática del hotel, que fue durante más de 30 años director general de este destacado establecimiento marbellí. «Viene mucho al hotel y me gusta recibir sus consejos. Lo más importante que he aprendido es la importancia de no ser un hombre de despacho, sino conocer a los clientes y convivir con ellos. El negocio se ha vuelto más complejo, con cientos de empleados, normativas y una actividad contable y comercial muy técnica. La gestión del día a día puede absorberte».

El encanto del casco antiguo
En los últimos meses han abierto dos hoteles de cinco estrellas muy importantes. Uno de ellos es el antiguo hotel Don Miguel, convertido en Club Med (francés), un hotel de lujo con todo incluido y un precio medio en temporada alta de 700 euros al día. El otro es el antiguo Andalucía Plaza, ahora Hard Rock, el segundo en España tras la apertura del de Mallorca.

En los próximos años, Marbella contará con prestigiosas marcas internacionales como W (con licencia de obras desde hace dos semanas, en la playa del Real de Zaragoza y propiedad de Marriott), la estadounidense Hyatt (al norte de Puerto Banús) y la cadena canadiense Four Seasons, el proyecto más retrasado, en la zona de Río Real, al este de Marbella.

La cadena Ciudadela ha abierto además en los últimos meses varios hoteles «boutique» en el casco antiguo de Marbella, que han logrado recuperar el encanto de esta zona, con estrechas callejuelas, casas encaladas de una o dos plantas y un resurgir gastronómico al margen de la Milla de Oro y Puerto Banús.

Nobu, un hotel de 80 habitaciones dentro del complejo Puente Romano y pensado para un público más joven, también ha tenido mucho éxito, sin olvidar algunos clásicos como el hotel Don Carlos, el Guadalpín, el Alanda, el Río Real o el Vincci Selection Estrella del Mar.

«Si 2022 va a ser un gran año, prevemos que 2023 será todavía mejor que este y que 2024 y 2025 serán espectaculares. La revolución es total», explica Laura de Arce, delegada de Turismo del Ayuntamiento de Marbella. En cuanto a la clientela, la británica siempre ha sido la líder, pero ahora es el mercado español el que ha conseguido el liderazgo como emisor. Los árabes siguen adorando Marbella, sobre todo en julio y agosto, y los rusos, no solo por la guerra, sino ya antes con la pandemia, han dejado de venir en número significativo. «Los franceses se han duplicado, los neerlandeses suben y los alemanes se mantienen», afirma De Arce.
«Si 2022 va a ser un año excelente, prevemos que 2023 será todavía mejor que este y que 2024 y 2025 serán espectaculares»
Carlos Díez de la Lastra, director de Les Roches, una de las escuelas de dirección hotelera más importantes del mundo, con sede en Suiza y Marbella, explica que la ciudad de la Costa del Sol se ha convertido en un buen lugar para que los titulados de Les Roches puedan iniciar su carrera internacional en una de las principales marcas hoteleras mundiales que se están instalando en Marbella. «Gran parte de nuestros alumnos al principio no querían dirigir un hotel en Marbella, pero cuando conocen la ciudad y la viven, se sienten muy atraídos. Estas grandes marcas pueden ayudarles mucho más en su decisión». El directivo sostiene que el elevado nivel de ahorro que había acumulado la clientela de lujo se ha canalizado hacia destinos europeos como Marbella, por ser un lugar de vacaciones más cercano. «Si en lugar de gastar 3.000 euros en el viaje gastan 600, el resto pueden destinarlo a su ocio y a sus actividades».
El precedente de Stoneweg
«El «boom» ha sido increíble, la verdad, aunque también es cierto que Marbella ya venía apuntando maneras desde hacía años. Algo se venía «cocinando» desde 2017». El interés de los fondos de inversión ha aumentado tras el anuncio de los proyectos de Hyatt y Four Seasons y la compra del hotel Los Monteros por el fondo hispano-suizo Stoneweg.

«Las empresas generan una espiral de confianza y se animan cuando se activan marcas de alto standing». No se ve ninguna nube en el horizonte. El optimismo ha dado paso al triunfalismo. La clave está en saber cuánto durará esta inercia alcista. Y Luque insiste en el microclima: «Aquí no se dan las temperaturas de casi toda España y Europa. Marbella es un refugio climático».
Fuente: El Confidencial, agosto de 2022



