La Costa del Sol vive un extraordinario auge turístico, con previsiones que apuntan a más de 10,4 millones de pernoctaciones hasta agosto. La tendencia se aprecia en el aeropuerto de Málaga, donde el flujo constante de turistas, junto con el ajetreo de hoteles, restaurantes y chiringuitos, pone de manifiesto la creciente popularidad de la región.
Un arranque de verano potente
La temporada de verano ha arrancado con un impulso notable, en la línea de la temporada alta récord del año pasado. Parejas, grupos de amigos, jóvenes y familias acuden en masa a la Costa del Sol, lo que augura un prometedor comienzo de junio. Las reservas turísticas se han disparado, y muchos sectores registran un inicio de año más intenso que en 2023. En el sector se repite que «la Costa del Sol está que arde», reflejo de las altas expectativas para el verano.
Atractivos variados y auge del turismo de naturaleza
Aunque las playas siguen siendo el gran reclamo, crece el interés por el turismo de naturaleza. Los campings y los alojamientos rurales se preparan para una temporada intensa, ya que el sector aspira a superar los 2,6 millones de visitantes del año pasado en junio, julio y agosto. El objetivo es batir el récord del verano anterior, de 10,4 millones de pernoctaciones.
Tasas de ocupación y evolución de precios
El sector del alojamiento espera superar la ocupación media del 74% registrada el año pasado entre junio y septiembre. Se prevé una moderada subida de precios de entre el 5 y el 8%, reflejo del atractivo continuado de la región.
Turismo internacional y empleo
El turismo internacional vive un gran momento, con tasas de crecimiento de dos dígitos. En la temporada alta del año pasado llegaron al aeropuerto de Málaga casi 3,5 millones de pasajeros, de los cuales 2,9 millones eran visitantes internacionales. Entre los mercados clave figuran Reino Unido, Francia, Países Bajos, Irlanda y Alemania. Sin embargo, encontrar suficientes trabajadores para responder a las expectativas de los turistas sigue siendo un reto. La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) trabaja para cubrir entre 3.000 y 5.000 puestos en 340 alojamientos.
Previsiones optimistas para la temporada
Aehcos prevé una ocupación hotelera del 87,1% en junio, cinco puntos más que el año pasado. Para julio se espera una ocupación del 85%, ligeramente por encima del 84,6% del año anterior. La atención sigue puesta en la rentabilidad y el gasto de los clientes, indicadores clave del impacto económico en la región.
Más gasto y crecimiento del turismo rural
Las reservas anticipadas para el verano están dos puntos por encima de las del año pasado, y la estancia media se acerca ya a las cinco noches. El gasto medio en los cuatro primeros meses del año aumentó un 12%, y se prevé una subida del 16% para el verano. El turismo rural en la provincia de Málaga también muestra un gran potencial, pese a un ligero descenso de la ocupación por la entrada de nuevos alojamientos en el mercado y el aumento de las reservas de última hora.
Impacto turístico y económico más amplio
Los residentes también tienen ganas de viajar: las ventas de junio han crecido un 5% respecto al año pasado. Entre los destinos más demandados figuran Andalucía, Baleares, Canarias y las capitales europeas. Se espera que el motor turístico de la Costa del Sol genere un impacto económico considerable, con el objetivo de superar los 8.100 millones de euros de ingresos generados durante el verano récord de 2023.
Fuente: Iberialiving



