Muchos de nuestros clientes sueñan con construir su propia casa o reformar una vivienda en la Costa del Sol.
La clave del éxito está en el conocimiento y la organización: hay que saber lo que se hace y estar bien organizado.

Según la normativa urbanística española, la construcción o reforma residencial se divide en 3 categorías básicas:
- Obra nueva
- Reforma integral
- Reforma
Según la legislación española, los técnicos responsables de las obras son el arquitecto y, si lo hay, el arquitecto técnico. También son responsables de las medidas de seguridad necesarias durante la construcción; es decir, entre sus funciones está la aplicación de la normativa relativa a la seguridad del entorno de la obra.
Una vez elegido el arquitecto y definido el proyecto, conviene pedir varios presupuestos a distintos contratistas para comparar precios. El arquitecto debe asesorar al cliente en este sentido, pero la decisión final corresponde al cliente. Una vez seleccionado el contratista y obtenidas las licencias correspondientes, pueden comenzar las obras.

El arquitecto debe visitar la obra con regularidad, sobre todo si surgen dudas o problemas. El cliente puede visitar y supervisar la construcción tantas veces como desee, pero es el arquitecto quien trata con el contratista y de quien deben recibirse las instrucciones. El cliente debe tratar siempre a través del arquitecto. El contratista factura mediante certificaciones mensuales; es decir, cada mes emite una certificación en la que presenta y valora todos los trabajos realizados durante ese periodo e indica además el plazo de pago. No obstante, antes de efectuar el pago, el arquitecto debe revisar esta certificación y dar su visto bueno al cliente.

Una vez terminada la obra, es necesario obtener la cédula de habitabilidad. Se trata de un certificado que expiden las comunidades autónomas y que acredita que la construcción cumple la normativa de habitabilidad en España. Tras la finalización de las obras, el Ayuntamiento debe comprobar que la construcción se corresponde con el proyecto original para el que concedió la licencia. Para ello, el Ayuntamiento concertará una visita con el cliente y verificará distintos aspectos de la obra. Una vez aprobada, la licencia de primera ocupación permitirá solicitar el alta de suministros como electricidad, agua y gas.



