Ir de bar de tapas en bar de tapas en Madrid, empaparse de arte y cultura en Barcelona o simplemente tomar el sol en Canarias. Para la mayoría, cualquiera de estos planes supera a las incómodas conversaciones junto a la máquina de agua en una solitaria oficina de las afueras. Los teletrabajadores que buscan un cambio de aires ya pueden vivir y trabajar en España si cumplen los requisitos de su nuevo programa de visados.
El visado está dirigido a «teletrabajadores de carácter internacional», según el Gobierno español. El llamado visado de «nómada digital» está abierto a una gran variedad de trabajadores en remoto y ya ha despertado un interés considerable. Las búsquedas en Google desde Estados Unidos de «digital nomad visa Spain» se dispararon un 66% a finales de enero, según los especialistas en marketing digital de Semrush.
¿Quién puede solicitarlo?
El nuevo visado está destinado a extranjeros que realizan trabajo en remoto o actividades profesionales mediante ordenadores u otros medios de telecomunicación, según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Los solicitantes deben:
- ser nacionales de países de fuera del Espacio Económico Europeo, que incluye los países de la Unión Europea más Islandia, Liechtenstein y Noruega
- trabajar por cuenta propia o para una empresa que opere fuera de España
- No tener antecedentes penales en España ni en ningún otro país durante los cinco años anteriores a la solicitud
- Tener un seguro médico con una compañía que opere en España
- Estar cualificado para trabajar en su ámbito, acreditado mediante un título universitario o experiencia laboral
Los solicitantes deben acreditar además una trayectoria laboral suficiente. Los autónomos pueden hacerlo demostrando una relación profesional con una empresa extranjera durante un mínimo de tres meses, según los requisitos.
Los solicitantes deben disponer también de fondos suficientes para costear su estancia en España, lo que puede acreditarse mostrando unos ingresos mensuales mínimos de al menos el doble del salario mínimo interprofesional español, que la semana pasada se elevó a 1.260 euros (1.340 dólares). Eso equivale a unos 2.680 dólares al mes, o algo más de 32.000 dólares al año.
Los cónyuges y familiares pueden acompañar a los solicitantes admitidos, pero estos tendrán que acreditar mayores ingresos para traerlos. Por un familiar, el solicitante debe acreditar un 75% adicional del salario mínimo mensual del país, es decir, 1.000 dólares más de ingresos al mes. A partir de ahí, deberá acreditar un 25% por cada persona a cargo adicional, unos 335 dólares por persona.
Así, para que una familia de cuatro miembros se traslade a España, el solicitante tendría que acreditar unos ingresos de 4.350 dólares al mes, unos 52.200 dólares al año.
Un «cambio radical»
El buen clima y una gastronomía tentadora son solo dos de los atractivos de un país donde el día a día suele costar menos que en otras partes de Europa Occidental. El coste de la vida en España es, de media, un 20% más barato que en el Reino Unido, según la empresa comparadora de mudanzas Comparemymove.
Fernando Angulo, responsable de estudios de mercado, afirma que lleva 18 años viviendo como nómada digital. Angulo, que actualmente reside en Praga, explicó a CNBC que pronto se trasladará a Barcelona.
«Gente que conozco que trabaja en Tailandia y Bali se está mudando a España», afirmó. «Quieren las ventajas de vivir en un país europeo. … Unos impuestos más bajos, el clima, la mentalidad y un coste de vida más barato hacen que se esté convirtiendo en un gran foco de interés para los nómadas digitales».
Según explica, está viendo mucho interés entre quienes trabajan «también en los mundos fintech y cripto: hay muchas oportunidades para los titulares de monederos de criptomonedas».
Zach Boyette, cofundador de la agencia de marketing digital Galactic Fed, calificó el visado de nómada digital español de «cambio radical».
Boyette, nómada digital desde hace años, señaló que el visado permite a los nómadas digitales «pasar más tiempo en Europa».
«Es la última, y probablemente la mayor, de una tendencia de otros países que adoptan medidas similares», afirmó.
Durante la pandemia, lugares como las Bermudas, Croacia y Portugal lanzaron programas para atraer a trabajadores en remoto que vivieran y trabajaran desde sus territorios.
«Creo que será bueno para la economía española que estos emprendedores, personas brillantes y autónomos con perspectivas distintas vengan a vivir allí y, potencialmente, se instalen con el tiempo», afirmó. «No le quitan empleos a España. Simplemente inyectan capital en la economía».
¿Otro atractivo? El dinero
Prithwiraj Choudhury, profesor asociado de la Harvard Business School que estudia las tendencias del trabajo del futuro, afirma que el nuevo visado español para teletrabajadores resulta económicamente atractivo por dos motivos:
- el tipo impositivo para la mayoría de los trabajadores es del 15%, y
- los titulares del visado pueden obtener hasta el 20% de sus ingresos de empresas españolas locales.
Pero los países también pueden beneficiarse de los programas para teletrabajadores .
Los trabajadores en remoto no solo gastan dinero, sino que pueden «actuar como catalizadores de flujos de conocimiento y recursos entre regiones, en beneficio propio, de sus organizaciones y de sus países de acogida», afirmó.
Los nómadas digitales también pueden influir en los mercados inmobiliarios, según Marc Pritchard, director de marketing de la promotora inmobiliaria Taylor Wimpey España.
«Ya hemos visto un aumento del número de personas que compran una segunda vivienda en España y la utilizan para trabajar», afirmó. «Los compradores también se quedan en sus viviendas más tiempo que antes de la pandemia. Prevemos que esto aumente a medida que tanto los nómadas digitales como los nómadas energéticos vengan a España a pasar el invierno al calor».
Aunque habrá que esperar para conocer cuántas personas se acogen al nuevo visado, Boyette, que asegura no haber pagado alquiler ni hipoteca desde 2016, confía en que tenga un impacto más allá de las fronteras del país:
«Sinceramente, no entiendo por qué no hay más países que se lo planteen», afirmó. «Espero que, al hacerlo España, aumenten sus ingresos, con un saldo neto positivo que acabe llevando a Francia, el Reino Unido y otros países más grandes a adoptar esta idea y exportarla a todo el mundo».
Fuente: CNCB, febrero de 2023



